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    26 de mayo de 2018
El millón de la vergüenza

Una sentencia obliga a la Generalidad de Cataluña a abonar un millón de euros a la casa Balañá en concepto de indemnización por los daños derivados de la prohibición taurina. Una cantidad que pagarán de sus bolsillos todos los catalanes. Un despilfarro evitable y que es la consecuencia de una prohibición inconstitucional. Y, Balañá, continúa sin abrir la plaza.

Texto y fotogalería

Ana Romero: consolidando resultados

Toros bonitos y bravos, fieles en fenotipo y genotipo a la sangre Santa Coloma. “Ahora, como las faenas son muy largas, se dice que el toro que está durando tanto resulta ser un toro bravo. Los toros bravos bravos duran poco en la faena porque se revientan", nos dice el ganadero D. Lucas Carrasco Romero, con el que mantuvimos una agradable conversación.

Una reflexión sobre las orejas y los bajonazos

La suerte suprema

Eso tan conocido de que “la primera oreja es del público y la segunda del presidente”, es relativo. Con un bajonazo no se puede dar una oreja. Por mucho que el público la pida, debe de prevalecer la decisión del presidente. Con la llegada del público aleccionado por los triunfalistas, en la tauromaquia moderna hemos ido perdiendo varias fases de la lidia.

El Rey en el exilio
(Foto: Andrew Moore)

Cuando el viejo Eduardo Miura se enteró que, por primera vez en la historia de su ganadería, un torero había cogido un pitón de uno de sus toros, en el colmo de la indignación mandó averiguar el nombre del semental y vaca de los que procedía y dio la orden de enviarlos al matadero inmediatamente.

El buen momento de Prieto de la Cal

En general, la temporada pasada la vacada Vazqueña obtuvo sustanciosos resultados. Para este año tiene una camada espectacular, con una corrida muy seria para plaza de primera. D. Tomás afirma que está viviendo su mejor momento desde que es ganadero.

Aburrimiento, desilusión...
(Foto: Todo un acontecimiento. La Corrida del Siglo.)

Hace años que en el mundo del toro todo es igual. Sólo hay ligeros cambios, insuficientes para mantener la llama de la afición. Ya no se aporta nada. Quienes mueven los hilos del toreo no son promotores del espectáculo. Son exprimidores. Faltan empresarios y sobran montadores (gente que encaja las piezas del puzle, "ponedores"). Necesitamos un giro.