5 de julio de 2020, 9:56:25
Campo bravo


Eficiencia reproductiva en ganado bovino de lidia

Organización de los lotes de vacas, sementales, inseminación artificial...

Por Juan Manuel Lomillos


Introducción
La raza bovina de lidia es el más claro ejemplo de producción bovina en régimen extensivo. En este tipo de manejo productivo los animales desarrollan una elevada relación con el medio ambiente que les rodea y un elevado grado de rusticidad, lo que hace que para que las explotaciones gocen de una perspectiva económica viable, han de aprovechar el potencial genético de cada individuo y tratar de conseguir los mayores rendimientos reproductivos.

Tradicionalmente, la reproducción en las vacadas de lidia viene realizándose mediante sistemas escasamente tecnificados. Con frecuencia nos encontramos con ganaderías en las que se constituyen lotes de reproducción de 20 a 50 vacas con un semental, donde se realiza monta natural. La prolificidad no suele superar el 80% y en los últimos años algunos ganaderos más innovadores están aplicando nuevas tecnologías en el campo de la reproducción, como son la sincronización de celo o la inseminación artificial.

El manejo reproductivo en el ganado bravo se encuentra condicionado por una serie de factores que pueden afectar tanto al semental como a las vacas de vientre, como son el estrés derivado del manejo, la sanidad, el hábitat y la alimentación, así como la selección a la que han sido sometidos los progenitores.

La aplicación al ganado extensivo de las diferentes técnicas reproductivas de uso habitual en otras razas bovinas no dan buenos resultados y su relación coste/beneficio es alta. Como consecuencia, el ganadero ha descartado su aplicación. Las características del celo en las vacas de lidia lo hacen difícilmente detectable y suele ser uno de los factores limitantes para la aplicación de técnicas de reproducción asistida en esta raza bovina como la inseminación artificial, constituyendo una de las razones que pueden justificar el escaso resultado de la misma.



Manejo reproductivo
El sistema habitual en el vacuno de lidia es la monta natural. Para ello se establecen distintos lotes de reproductoras cuyo número puede oscilar entre 50-60 por semental en cercados independientes. El mayor o menor número de vacas por semental va a depender de la edad del mismo y de su calidad; de este modo los lotes de vacas son más reducidos en el caso de toros muy jóvenes o muy viejos, al igual que en el caso de sementales en prueba en la ganadería.

La duración del periodo de cubrición en las ganaderías bravas es similar al de otras razas bovinas autóctonas, pudiendo llegar hasta los 8 meses (otoño – primavera) en las ganaderías con periodos más largos, pero es frecuente que su duración sea más corta, desde el final del invierno al principio de verano (marzo – julio), ya que en esta época se obtienen los mejores resultados de salida en celo de las vacas y fertilidad, tanto por cuestiones de fotoperiodo y de alimentación (no hay que olvidar que este ganado es más rústico y está generalmente menos suplementado que las razas cárnicas).

La primera cubrición se realiza cuando son eralas, con dos años cumplidos generalmente, cuando están aún en pleno crecimiento, por lo que deben tener ya en ese momento un 60% del peso vivo adulto (más de 200 kg si las vacas pesan unos 350 kg). Las vacas bravas son muy longevas y pueden parir perfectamente hasta los 15 años de edad.

El nivel de fertilidad es bajo comparado con los sistemas intensivos o semi-extensivos y sólo en ganaderías muy bien gestionadas se consiguen cifras por encima del 80% de gestaciones. Las causas de esta baja fertilidad son la subalimentación, el mediocre estado sanitario de las ganaderías y la falta de exploraciones ginecológicas rutinarias tanto a sementales como a vacas.

La reaparición de los celos tras el parto va a depender fundamentalmente de la alimentación y de las reservas corporales de la vaca, oscilando entre el mes y medio y los tres meses si están en buenas condiciones. Si no es así, este periodo se puede alargar bastante, pudiendo incluso perder la vaca un año y no quedar gestante hasta el siguiente periodo de cubriciones.



* Particularidades del ganado de lidia


Vaca

Existen diferencias anatómicas relevantes en el aparato reproductor de la hembra del ganado bravo con respecto a otros bovinos: a nivel del cuello uterino o cervix posee una mayor longitud en comparación con otras razas bovinas, presentan una ausencia de cuerpo uterino, con un útero bipartito parecido a los roedores y el ovario posee un tamaño muy pequeño en comparación con otras razas de igual tamaño presentando a nivel de oviducto el infundíbulo de mayor tamaño que rodea gran parte del ovario.

A su vez, existen diferencias hormonales pues la vaca de lidia comienza su pubertad de forma más temprana y posee un período de gestación más corto que el resto de razas. Experimenta una marcada influencia estacional en las cubriciones, el anestro estacional y post-parto y una duración del celo más corta.


Semental
No existen prácticamente diferencias anatómicas en el aparato reproductor del macho respecto a otras razas bovinas. Los factores que influyen en su fertilidad son: en primer lugar, la edad y madurez sexual, los individuos jóvenes suelen producir un semen de mayor calidad que los individuos más adultos; en segundo lugar, la nutrición, porque debemos asegurarnos de que la dieta del toro no tenga deficiencias, ya que de tener una dieta pobre el animal podría producir una menor concentración de espermatozoides en su semen; y, por último, las enfermedades venéreas, estas enfermedades se deben chequear en el macho, ya que en algunos casos hacen que se reduzca en un alto porcentaje la eficiencia reproductiva de la ganadería y se diseminen rápidamente en el rebaño (Besnoitiosis, Clamidia, Tricomonas, Campilobacter,…). Actualmente no existen estudios de la prevalencia de estas enfermedades en el ganado extensivo de nuestro país.



* Medidas para mejorar la eficiencia reproductiva


Implantación de un plan sanitario
Es imprescindible implantar un plan sanitario, tanto individual como colectivamente, con el objetivo de evitar aquellas enfermedades que afectan de forma directa a la eficiencia reproductiva, pues algunas de las principales infecciones bacterianas y víricas que afectan a la vaca de lidia son enfermedades de gran interés por razones productivas y sanitarias: rinotraqueítis infecciosa bovina (IBR), diarrea vírica bovina (BVD), neospora, leptospira, Schmallemberg… Estas enfermedades ocasionan alteraciones de la gestación o abortos que van a ser los principales problemas que puede afectar a una ganadería.



Suplementación estratégica
La alimentación también juega un papel fundamental. Hay que vigilar esta de manera que tengan una buena condición corporal pero no estén sobrealimentados (condición corporal al parto superior a 2,5). En el caso del ganado bravo nos vamos a encontrar con partos de otoño-invierno, así que el final de la gestación y los inicios de la lactancia coinciden con una época de escasez de pastos, por lo que la alimentación suplementaria es clave en este periodo. La estrategia para mejorar la alimentación es modular la alimentación suplementaria de preparto (3 últimos meses de gestación) para que las vacas lleguen al mismo con una condición corporal próxima a 3, prestando mayor atención a las novillas primíparas con menores grados de condición corporal (< 2,5) y si es posible manejarlas separadas de las vacas adultas para evitar el efecto de la jerarquía.


Organización de las Cubriciones
La cubrición debe durar lo suficiente para garantizar una buena tasa de fertilidad. El periodo mínimo recomendado es de 3-4 meses (cada vaca tiene como mínimo 3 oportunidades de quedarse preñada), pero hay ganaderos que la alargan más e, incluso, hay sistemas con cubrición continua. Las cubriciones cortas tienen la ventaja de poder concentrar la paridera y controlar mejor el manejo y alimentación del rebaño por lotes. Se hace más en rebaños mayores, en grandes extensiones, donde se busca adaptar la lactancia a las épocas de abundancia de pastos.


Organización de los lotes
En la actualidad se distribuyen las vacas en lotes con un solo toro, para fines de selección y facilitar el manejo. Por ello es importante un buen examen del semental previo a la época de monta. El número de sementales por vaca va a depender también de la disponibilidad de espacio y del número de cercados de la explotación, se suele trabajar un 3-5% de toros.


Eliminación de reproductoras
Las principales causas de la eliminación en ganado bravo son la infertilidad, pérdida de habilidad maternal, patologías y una valoración negativa de la descendencia. La vida media útil de las vacas es de unos 10 años (tasa reposición anual debe ser >10%). Después del 9º-10º parto las vacas muestran un I.P. más largo, necesitan mayor suplementación, crían peor y se venden a un precio menor al desecho. Por tanto, no es recomendable que las vacas permanezcan en la ganadería después de haber destetado a 9-10 becerros.


Disminución de la mortalidad perinatal
Las tasas normales de mortalidad en ganado de lidia son del 3-6%, siendo la principal causa los procesos patológicos digestivos y respiratorios. Para evitarlos el plan sanitario es fundamental. Otras causas de mortalidad son la hiponutrición de la madre al final de la gestación (terneros poco viables), escaso instinto y capacidad maternal (falta de cuidados y de suficiente leche). Un destete precoz (100-120 días) de los becerros de paridera continua que nacen en épocas desfavorables (marzo-septiembre) puede mejorar su supervivencia.


Tratamientos hormonales
Los tratamientos hormonales en caso de vacas que no salen en celo y para agrupar partos pueden tener buenas perspectivas aunque estos protocolos no son aún una práctica común en vacuno bravo puesto que se necesita una completa exploración genital previa, que nos ayude a eliminar vacas infértiles y diagnosticar problemas que puedan ser tratados (metritis, cuerpo lúteo persistente etc.). Por otra parte, en parideras concentradas, la introducción de toros vasectomizados antes de iniciarse la monta puede estimular la función ovárica de las vacas en anoestro de lactación.


Inseminación artificial
En las últimas décadas se ha puesto a punto la técnica de recogida y conservación del semen de toros de lidia para su utilización en inseminación artificial y se ha conseguido realizar transferencias de embriones de vacas de lidia con alto valor genético a hembras de aptitud lechera. En los últimos años incluso se han realizado las primeras clonaciones de sementales para conservar su excelente calidad genética. Estas técnicas reproductivas, que ya se realizan en el campo de la Producción Animal para la mejora de caracteres de interés productivo en vacuno de aptitud lechera o cárnica, pueden ser herramientas válidas de futuro para avanzar más rápidamente en el progreso genético del ganado de Lidia.

Las ventajas son inmensas, pues la dilución del esperma y su posterior conservación a medio y largo plazo, empleando la congelación, alarga su vida útil durante decenas de años, permitiendo la inseminación de hembras cuando los resultados obtenidos en las crías procedentes de un semental son bien conocidos. De esta forma, cada ganadero empieza a tener su propio banco espermático procedente de sus sementales. A su vez, esto va a permitir el intercambio de semen entre criadores, para refrescar la sangre de sus ganaderías, siendo fácil su exportación al continente americano.

Los mayores problemas se encuentran en las dificultades de manejo de los animales debido al carácter indócil propio de esta raza. La inseminación implica prácticas añadidas de gran riesgo que condicionan seriamente, desde el punto de vista técnico y económico, su generalización en el ganado bravo.

Por Juan Manuel Lomillos
Doctor en Veterinaria
Profesor de Universidad

@jmlomillos
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