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"Jilguerito", de La Quinta

'Un toro exigente con posibilidades. Serio, con fijeza, alegre...'
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"Un toro exigente con posibilidades. Serio, con fijeza, alegre..."

Hablamos con el ganadero Álvaro Martínez Conradi para que nos cuente cómo vio al toro de la casa lidiado en la encerrona de Torres Jerez en Almería. Un toro que gustó mucho a los aficiona

lunes 02 de marzo de 2015, 18:56h

El pasado sábado, en la encerrona de Francisco Torrez Jerez en la plaza de toros de Almería, el segundo toro de la tarde, de la ganadería de La Quinta, fue recibido y despedido con aplausos por parte de los aficionados . “Jilguerito”, que así se llamaba, se fue con la orejas puestas y con un “silencio” de público para el torero. Los aficionados vieron a un gran toro en este Santacolomeño línea Buendía.

Desde Purezayemocion.com hemos querido hablar con el ganadero, Álvaro Martínez Conradi, para que nos detalle cómo vieron a “Jilguerito” desde la casa ganadera. “Para nuestro entender, el toro tuvo una salida muy buena. Alegre, con chispa, cogiendo el capote por abajo. No era fácil torearlo porque reponía con fuerza. Hubo que lidiarlo. Todo por abajo”, comenta el joven ganadero. Hablando sobre el tercio de varas, para Álvaro el toro fue muy bravo, “se fue al caballo al relance. No le colocaron muy bien. Tomó un primer puyazo con fijeza y empujando. Al intentar sacarlo del picador, volvió a él y recibió un segundo puyazo en el que se comportó de la misma manera”.

Metidos ya en la faena de muleta, desde La Quinta vieron a un animal “con mucha fijeza, serio. Muy pronto cuando lo citaban de largo. Se le daba distancia, se le ponía la muleta y ya estaba allí. Repetía la embestida con muy buena humillación, salía rebozando del muletazo. Un toro exigente, con repetición. Esos toros que hay que llevarlos muy toreados porque si no desbordan al torero”.

Es probable que si el orden de lidia hubiese sido otro y no el segundo de la tarde, se hubiese visto al torero con más firmeza. “A lo mejor, con este toro en otro lugar, se hubiese visto al torero apostar más por él. Pero tratándose de una encerrona, el torero se tiene que administrar mejor. Fue un toro exigente pero con posibilidades”, ha manifestado Martínez.

“Jilguerito”, como decíamos al principio, fue recibido con aplausos y despedido de la misma forma. Lo que para Álvaro es un orgullo y una afirmación más de que “el trapío no va ceñido a los kilos. La prueba está en que este toro salió con 456 kg y fue aplaudido de salida por sus muy buenas hechuras. Bajo, reunido... Después, en el arrastre, también fue aplaudido por su comportamiento”.
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