www.purezayemocion.com
Foto: Juan Pelegrín para Las-Ventas.com
Foto: Juan Pelegrín para Las-Ventas.com

La lidia

El presidente de la Unión Taurina de Abonados de Sevilla, D. Diego Martínez en una ponencia que es un "manual" que no deben pederse y leerla todos los que se sientan en los tendidos. Quizá, exigiendo tan poca gran cosa, la Fiesta sería muy distinta.

viernes 27 de marzo de 2015, 13:32h

En el IX Curso de Actualización de Presidentes de Plazas de Toros celebrado en Málaga entre el 24 y 27 de febrero pasado, el presidente de la Unión Taurina de Abonados de Sevilla, D. Diego Martínez González dio una ponencia completa sobre la lidia. Un "manual" que no deben pederse y que deberían leer todos los que se sientan en los tendidos. Quizá, con exigiendo tan poca gran cosa, la Fiesta sería muy distinta.

Ahí van las palabras de D. Diego Martínez González:

La lidia es dominio. Es el final de un proceso entre el toro y el torero. El animal criado por y para el espectáculo es protagonista al final de su existencia. El torero culmina un anhelo buscando satisfacción interior, proyectando un arte singular al aficionado, quien le devuelve su entrega elevándole a la categoría de maestro y artista.

Cada lidiador posee su propia Tauromaquia, la cual es valorada de distinta manera según sea el observador un simple espectador o un aficionado. Éste a veces disfruta, en ocasiones reniega y otras veces muestra absoluta indiferencia. La disparidad de criterios para enjuiciar una faena ha sido siempre motivo de bastante literatura, tertulias y discusiones. Es algo consustancial con nuestra Fiesta. Lagartijo o Frascuelo. Belmonte, su quietud y temple, en competencia con Joselito. Discutido El Cordobés. Camino, Litri, El Viti y Ordóñez originaban sobre ellos variados argumentos entre partidarios acérrimos. Ahora todo es más monótono. Falta pasión, competencia, polémica. Predomina lo comercial.

La lidia de esta época se reduce prácticamente a la faena de muleta. El resto de los tercios se han convertido en trámites carentes de calidad. Todo es cuidar al toro, a diferencia de la belleza y plasticidad que se produce cuando el diestro, tras estudiar el comportamiento del toro a su salida, le da capote por ambos pitones, para de inmediato clavar sus zapatillas en la arena, manos bajas y cargando la suerte somete al bicho embebiendo su embestida con ajustados lances, ganándole terreno y rematando en los medios con una media verónica. ¿Quién no recuerda algo así de sublime a Curro o a Paula?

Llevar el toro al caballo implica variedad de repertorio. Chicuelinas, gaoneras, tafalleras, lopecinas, delantales, todo muy despacio, con mucho temple. Poner el toro correctamente ante el caballo para medir su fuerza y bravura es algo que practicamente ha desaparecido de las plazas. Ahora ese toro descastado que se lidia en la mayoría de los cosos se coloca debajo del caballo, muchas veces superando la raya de menor diámetro. Los lidiadores moviéndose atraen la atención del toro, colocados a ambos lados del picador. Capotes abiertos. Un despropósito de lidia en varas. Delegados y Presidentes en la mayoría de las plazas no corrigen este bodrio de ejecución de la suerte principal: ni dando órdenes al alguacilillo para obligar a situarse correctamente picador, lidiadores y toro, ni después para sancionar estas conductas. El aficionado reclama que el piquero, buen jinete, maneje bien el caballo. Paso atrás. Dar el costado. Levante su vara citando el toro. Lidiadores situados lejos de la cara del caballo. Protagonistas toro y picador. Éste tira el palo antes del encuentro y en el morrillo cae la pica. El toro tiene fijeza. No cabecea. Se produce por derecho una lucha entre la bestia y el hombre. No queremos resabios en la ejecución. Nada de barrenar, hacer la carioca o tapar la salida del astado. Todo puro y bien hecho. Hoy todo esto es una quimera. La suerte de varas no existe en el 90% de las plazas.

En consecuencia de la ausencia de lo anterior, los quites tambien desaparecen. Ni se ha realizado suerte de varas, ni el toro casi siempre descastado, permite lucimiento.

La lidia se reduce a la faena de muleta y es lo único que se valora. Para el aficionado es esencial que el toro transmita emoción, nobleza, fijeza, tenga fuerza y capacidad durante los veinte minutos de la lidia, pero nunca que sea manejable. Detestable palabra.

El lidiador mediante su técnica, dominio, entrega, estética, maestría y variedad tiene que dictar su lección de tauromaquia componiendo un cuadro sublime que consiga emocionar y vibrar al aficionado.

La rúbrica y remate final a esta sinfonía artística es la estocada. El encuentro del hombre con la fiera debe producirse por derecho, perfilarse en línea recta, coordinada en tiempo y movimiento la mano izquierda bajando la muleta y el estoque directo al hoyo de las agujas.

Es esta una manera breve y torpe de expresar la lidia. Les recomiendo tener como referencia obligada para entender la pureza de la lidia leer, quien no lo haya hecho, "LA TAUROMAQUIA" de Gregorio Corrochano.

La lidia entendida por Corrochano me he permitido entresacar algunas perlas:

EL TOREO
El toreo es el garbo de una raza ágil y flexible. Es un quiebro de cintura que en el hombre es toreo y en la mujer es baile. Se torea y se baila con la cintura.


EL TEMPLE
Para torear hace falta temple. Temple en capote y muleta que se llevan al toro; temple en el brazo que torea; temple en el hombre que torea con el brazo. Acaso el temple pueda confundirse con la lentitud. Esto equivaldría a confundir el agua templada con el agua caliente; ni caliente ni fría; a su temperatura; a su temple.


EL TORO DE LIDIA
No hay toros grandes ni toros chicos, sino toros; toros o novillos. El toro se caracteriza primero por su edad y después por el trapío de su raza; por estar en el tipo de los individuos de la ganadería a que pertenece; por ser limpio de cuerna y de piel; por ser sano; por ser fuerte; sin ningún defecto físico que le incluya en el desecho de cerrado ni tara de mansedumbre vista que le deseche en la tienta, de la que debe salir con nota de toro.


¿CORRER LOS TOROS POR DERECHO?
Es tan perjudicial para el toro como que el picador que le zurce desde el caballo, enhebrando la puya en las paletillas, como cuando los toreros de a pie se lían a dar capotazos sin ton ni son y a recortar en una lidia absurda. Lo peor del caso es la tolerancia indiferente del público, cuando no su conformidad con el aplauso.
Sale el toro. Un capote se mueve desde un burladero; desde el burladero opuesto llama otro su atención; el toro, nervioso, mira a un lado y a otro, a uno y otro capote, y duda, y empieza a recelar. Aumenta su recelo al ver que desde frente a los chiqueros, otro lidiador se hace presente. Primera lección al toro para que aprenda a desparramar la vista, que luego ha de reflejarlo en el difícil tercio de matar, y primer quebranto del toro al que obligan a estrellarse contra un burladero.


LA SUERTE DE VARAS
La manera de picar al uso actual es, primero, entregar el caballo inyectado de morfina, a modo de parapeto, y cuando está el toro enredado en el peto, picar donde se alcance a un toro que no tiene fuerza para derribar ni para irse. ¿Esto es picar? No hay duda que así se pica. ¿Así debe picarse? Estamos todos de acuerdo que así no se debe picar. En esto no hay arte ni destreza, ni hay caballo, ni hay caballista, ni así se torea, ni se sabe si el toro es bravo o manso, porque no se le hace la suerte de varas, y a todos le tapan la salida, y a todos le cruzan el caballo, y a todos les dejan enganchar, y a todos le pican igual, donde cogen, delantero o trasero, alto o bajo, al azar, donde cae la puya.


BANDERILLAS
El banderillero que necesita que le coloquen, como si fuera a entrar a matar, no es banderillero. El mejor banderillero es el que necesita menos colocación del toro, ahorra capotazos y no sale nunca en falso, sino en caso de inminente peligro. ¿Para qué tantos capotazos para poner al toro en suerte en banderillas?
Desde las banderillas al sesgo, cuando esta aquerenciado en tablas; las de poder a poder si viene arrancado muy fuerte y al cuarteo si el toro es boyante o tiene pocos pies, hasta las de media vuelta, recurso perfectamente lícito, en los toros que no se pueden banderillear por la cara; esté como esté el toro, y en el terreno que esté, se puede banderillear sin marearle a capotazos, salvo en casos excepcionales que aconsejen el castigo.


LA MULETA
Para torear hay que enfrentarse al toro. Las faenas deben seguirse, continuarse, ligarse sin separarse del toro. El ideal es que caiga el toro donde empieza la faena. Dar tres pases y un paseo, y otros tres pases y otro paseo, es pasear más que pasar. La faena dada a retazos no tiene calidad, aunque reconozco que tiene mucho público, como las liquidaciones de saldo.


LA SUERTE DE MATAR
En la suerte de matar lo importante es la manera de entrar a la estocada. Un pinchazo en hueso entrando bien, es superior a una estocada de muerte entrando mal. No se debe conceder una oreja, aunque se haya toreado bien, si ha entrado mal la estocada; aunque el toro ruede de la mala estocada. No se puede perder una oreja por pinchar en hueso, si se entra bien. Si se ha toreado bien y se ha matado bien, el descabello no influye en el éxito


EL REGLAMENTO
Un reglamento taurino es un código por el que se rigen las corridas de toros. Aunque de él se deriven sanciones, no hay que mirarle como a un código penal, y menos temerle. Al reglamento taurino como al código penal sólo pueden temerle los delincuentes. En puridad, el reglamento es un compendio de Tauromaquia; en él se atiende al toro; en él se atiende al torero; en él se entiende el toro y torero. El reglamento es la ordenación y garantía de la Fiesta, que se compone de toro, torero y público, bajo el cual debemos poner todos nuestra afición. No debe inspirarlo el castigo, sino la advertencia.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (23)    No(1)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Pureza y Emoción

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.