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Bilbao

La mala suerte en un sorteo

Tres buenos toros de Jandilla en una corrida mal presentada y nula en el caballo. Oreja al tesón de Garrido y al recuerdo de El Cid.

Por Borja González
miércoles 26 de agosto de 2015, 00:19h

Corridón para los toreros, satisfechos por tan nobles y boyantes embestidas, para salir a hombros con los apéndices en las manos. Una pena que la afición se quedara a medias ante tal suprema docilidad en la fase de muleta, la que parece ser vale en estos días. Desigual y chica en presentación, con animales terciados y poco rematados no sólo por detrás, asignatura pendiente de los ganaderos culipollos, muy en Jandilla. Tuvieron la virtud de aguantar con ritmo y clase los muletazos de la terna, acompasados y alegres los del pirata, desiguales y por momentos en redondo del de Salteras, y poderosos y mandones los de Garrido, que dejó una buena sensación de nuevo en Bilbao.

Verán ustedes titulares gloriosos para la vacada de Borja Domecq, quien desmesurado rogaba indultos y vueltas al ruedo desde el callejón a sus pupilos. Que gesto más horrendo, ¿no? Es como el alumno de clase que suplica de rodillas el sobresaliente cuando sabe que no lo ha logrado. Pero bueno, ya sabemos la diferencia entre ganaderos y criaderos de toros de lidia. Unos buscan el disfrute de sus colegas, los de luces, y otros piensan en el que de verdad sustenta la fiesta, el aficionado al toro.

A pesar de eso Matías cayó en las redes del poderoso ganadero y regaló la vuelta al ruedo al bueno de "Ferretero", ante algún silbido de viento que desaprobaba dicha concesión. Porque esa es otra, que alguien diga a los amigos vascos que en el tercio de varas hay que picar a los toros. Los silbiditos cuando no ha entrado ni el toro al jaco, aburren, y la ignorancia supina se apodera de ellos como alma que carga el diablo. Qué ruina de afición, salvando a cuatro.

El pirata Metepata, ya cansa, y es hora de dejarlo en el banquillo para una larga temporada. Tuvo el lote soñado en una plaza de primera, quizá el más completo que le haya tocado en toda su carrera, y aunque voluntarioso y algo templado, no pudo regalar la faena merecida a tan bonachones cornúpetas. El balance de saludos y vuelta con discrepancia, no es más que un hecho de inferioridad ante las ovaciones que se llevaron los jandillas en el arrastre. Los tendidos tomaron parte de ambos toros en las dos actuaciones, y de forma cariñosa y respetuosa ovacionaron las discretas labores del gaditano, sin llegar a pedir los trofeos. "Ferretero", el protagonista de la tarde, salió algo frío de salida y se libró del castigo que merece un toro bravo en varas. No pudimos ver el nivel de bravura del animal, que se creció ante la falta de poder en la muleta de Padilla, acometiendo con humillación y clase a los vuelos de Juanjo, que por momentos llegó a sentirse torero. Faena larga al ver que la plaza no rompía, y doble bajonazo que desanimó la petición de oreja.

Con su primero anduvo lento y cadencioso desde salida, con un jandilla excesivamente dócil y boyante, que ya embistió al ralentí desde su salida por chiqueros. Aguantó el nivel y hasta se creció en el final de muleta, con un superior pitón izquierdo. Ovación merecida pues.

El Cid dejó los mejores muletazos de la tarde ante al buen quinto, posiblemente el más completo de la corrida. Faena de altibajos y excesivamente larga, encumbrada con una buena espada en lo alto, meritoria por petición popular de la oreja. A mi modo de ver algo excesiva, tras una obra lenta y enroscada, larga y con final menor, ante las buenas embestidas de "Engorroso". Hubo naturales sobresalientes, y derechazos acabados bien abajo, con el mando de los buenos toreros. Con ello se intercalaron enganchones, pasos en falso y algún que otro despido hacia afuera. Los detalles ahí quedaron.

Dudoso y precipitado estuvo con el terciado colorado que hizo segundo, feo como la madre que lo parió, flojo y complicado en el último tercio. Salió ya encogido de los corrales, y a pesar de la buena lidia de Curro Robles, no logró entregarse en el último tercio, sin acabar de pasar y protestón cuando tocaba tela. Los silbidos discretos a El Cid vaticinaban el poco sitio que tenía delante del astifino animal. Silencio tras buena estocada.

Y Garrido lograría por cojones la oreja del tercero, uno de los más complicados y correosos del encierro. Tapado por su cara y escurridísimo de carnes, provocó alguna que otra protesta cuando pisó el ruedo bilbaíno. Lo dejó crudo en varas el extremeño, quien demostró en toda la tarde su hambre de triunfo, y a base de sitio y mando domeñó las rebrincadas embestidas del burel, que poco a poco fue entrando en el juego de José, quien tiró estupendamente por naturales del bicho. Las escalofriantes manoletinas finales y la estocada de efecto fulminante, con trayectoria algo desprendida, calentaron al frío público bilbaíno, que pidió con fuerza la oreja.

Cerró la tarde el animal de peor condición del encierro, por falta de fuerza y casta. Fue el precioso jabonero, recibido con arte por verónicas en el tercio. Que buen capote tiene Garrido. Se apagó demasiado pronto, tras unos estatuarios y un desprecio muy torero. El encimismo y las ganas de triunfo de Garrido no despertaron el ímpetu del animal, que acabó aplomado en el tercio.

Esto fue todo lo acontecido en la segunda corrida de la feria de Bilbao. Una nobilísima corrida de toros de Jandilla y una desigual actuación de los de luces, acondicionada en todo momento por la suerte del sorteo.


Los toros de Borja Domecq lidiados fueron:
- Primero. “Hierbabuena” Nº 115, negro de 544 kilos. (Ovación)
Corto de cuello y acochinado. Noble y boyante desde salida, con fondo y clase. Recibió dos minipuyazos empujando con fijeza y sin poder.

- Segundo. “Cambujo” Nº 90, colorado de 519 kilos (Leves pitos)
Impresentable y terciado. Descompuesto en su embestida, sin humillar. Acabó encogido.

- Tercero. “Gaditano” Nº 18, negro listón de 518 kilos (Palmas)
Escurrido y sin remate, tapado por la cara. Complicado en sus violentas embestidas, con gañafón incluido. Poco picado en varas.

- Cuarto. “Ferretero” Nº 33, negro de 511 kilos (Vuelta al ruedo)
Inmerecida vuelta la de este jandilla, al que apenas castigaron en varas. Tuvo fondo y mucha clase en la muleta, pero no mereció tan preciado trofeo.

- Quinto. “Engorroso” Nº 4, negro listón de 548 kilos (Ovación)
Bien presentado. Noble y con un gran fondo en la muleta, con humillación y boyantía. Tuvo un viaje largo y cadente en cada una de sus arrancadas.

- Sexto. “Abate” Nº 50, jabonero de 583 kilos (Silencio)
Bello de lámina, manso en varas y descastado. Llegó aplomado a la muleta, buscando la defensa desde el inicio del trasteo.


Bilbao. Aste Nagusia 2015. 4ª de feria. Toros de Jandilla para los diestros Juan José Padilla: saludos y vuelta al ruedo tras aviso. Manuel Jesús “El Cid”: silencio y oreja tras aviso. José Garrido: oreja y saludos. Entrada: Menos de media plaza. Nota: Obligaron a desmonterarse a José Garrido antes de la salida del tercero como agradecimiento a su encerrona del año pasado en esa misma plaza.
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