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Santander

¿Qué pasa gallo?

¿Qué pasa gallo?

Gonzalo Caballero sufrió una triple cogida con una cornada en el tercero y único que mató del encierro de Joselito. Juan Bautista abrió, con habilidad, la puerta grande. David Mora apechugó con el peor lote.

sábado 30 de julio de 2016, 00:48h
Esta actitud, que es el prototípico saludo boho-surfer que se estila en los ambientes más jóvenes y menos convencionales de Santander, es la que exigía la corrida que José Miguel Arroyo ha lidiado en la sexta tarde de la Feria de Santiago. Y la que más se requiere para entrar en la pelea de las figuras, cuando los encierros muestran más virtudes que defectos. En este caso, han sobresalido la prontitud y la fijeza y se le achaca el límite en raza y en fuerza, que hizo que claudicaran a la mitad de la faena.

Con el hierro de El Tajo salieron cinco toros de cinco años al escenario de cielo plomo, albero moreno y brisas cantábricas (en ocasiones, como cuando Gonzalo Caballero resultó cogido por primera vez, ríase usted de los vientos de Levante o de Poniente). El quinto, de cuatro años, llevaba la marca de La Reina.

¿Qué pasa gallo? Quiso decir Juan Bautista a su primero, un bombón color melocotón, en cuajo y en trapío, rematadito, redondo, al que le faltó justicia en la cara. Un quite de maridaje entre gaoneras y saltilleras, más vistoso que lucido fue caldeando el ambiente. Muleta en ristre, su toreo resultó escueto, sin revulsivos, poco comprometido, más de trámite que de sentimiento. Mató con más de media estocada y cuatro descabellos. Su segundo y cuarto de la tarde, fue largo de esqueleto, tirando a feote y también escaso de pitones. De los dos inicios de faena de moda, en los medios o de rodillas, optó por lo segundo. Hubo muletazos buenos, pero no terminó de romperse ni vaciarse, así que el resultado fue más de apatía que de torrente de adrenalina. El premio fue de una oreja por el estoconazo recibiendo. El mismo resultado y por el mismo motivo obtuvo en el sexto (aunque la espada cayó peor colocada), al que tuvo que estoquear al resultar cogido Gonzalo Caballero en el tercero de la tarde. Salió este Alabastro, castaño y listón, armónico y de proporcionada anatomía. Tras una lidia que dio la impresión de improvisada, enseguida acusó la poquita fuerza. Lo mejor fue una tanda con la izquierda, bien templadita. Sin embargo, los desplantes y pases mirando al tendido tuvieron mayor calado. La segunda oreja que buscó con ganas y habilidad, le abrió la puerta grande

¿Qué pasa gallo? Preguntó David Mora, apechugando con el peor y más parado lote de la tarde. En el segundo, que prometía colocar bien la cara con el capote, no se cumplieron las expectativas. A pesar de la firmeza, el mimo y el desmayo en los pases regulares (ya saben, según Paquiro, todos los que se dan con la mano izquierda) el toro acabó embistiendo a regañadientes, defendiéndose. Le faltó media vuelta de tuerca a su disposición y torería innata para calentar el ambiente. Su premio fue la vuelta al ruedo. El quinto también quería, incluso hacía el avión. Pero mientras Mora se ubicaba, el toro perdía fuelle por momentos. Al final, su comparecencia tuvo más de voluntad que de pálpito.

¿Qué pasa gallo? Inquiría un impulsivo Gonzalo Caballero mientras el tercer toro, de nombre Musulmán, campaba a sus anchas. Y así siguió el burel a su aire, sin verse obligado ni sentirse podido. Y en una de éstas, medio descubierto por el aire, resultó volteado y cogido. Las ganas, más que la ortodoxia, definieron su actuación. En dos ocasiones entró a matar y en ambas fue prendido al quedarse en la cara toro, encunado. Sobre todo la segunda se vio fea de verdad, aunque afortunadamente las consecuencias resultaron menos dramáticas de lo esperado tras tan tremenda paliza.


Santander. Viernes 29 de julio de 2016. Sexta de la Feria de Santiago. Más de media entrada, casi tres cuartos de plaza. Toros de El Tajo y La Reina (5º). Los de El Tajo cinqueños y el de La Reina con cuatro años. Desiguales, pero bien presentados en conjunto. El 4º fue el de mejor juego. Juan Bautista, silencio, oreja y oreja en el que estoqueó por Gonzalo Caballero (6º); David Mora, vuelta al ruedo tras petición y ovación; Gonzalo Caballero, triple cogida con una cornada en el tercero y único que mató.

Parte médico de Gonzalo Caballero: "Traumatismo por asta de toro en la extremidad inferior derecha cara interna con un trayecto de 10-12 cm. que interesa espacio subcutáneo y aponeurosis muscular. Tras la realización de hemostasia y limpieza, se sutura la herida dejando un drenaje. Asimismo, herida incisa en la cara anterior del quinto dedo de la mano izquierda, que se sutura. Lo trasladan a la clínica Mompía".
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