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Pamplona

Imagen: @javitaurino
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Imagen: @javitaurino

Un Diputado honrado

En el encierro de por la mañana el gran toro de José Escolar avisó de que estaba en Pamplona. Y a la hora de la verdad, en la plaza con la exigencia de la lidia, se dejó el cuello humillando y ofreciendo el triunfo en bandeja a un Eugenio de Mora desnortado. Moral cortó una generosa oreja del buen 5º.

sábado 08 de julio de 2017, 23:11h
A las ocho de la mañana “Diputado” quedó marcado. Un toro de Escolar que inspiraría a Leonardo para pintar La Gioconda. Un cárdeno tan bello que su cobardía en el encierro, volviéndose hasta los corrales de Santo Domingo antes de cruzar la línea roja de la multa, no la tomamos como miedo. Fue listeza. El gran animal de José Escolar avisó de que estaba en Pamplona, puso en todas las televisiones del mundo su nombre y dijo que iba ser de bandera. Ya en la entrada a la plaza dejó un discurso por embestida al doblador que daba entre los aficionados ganas de votarlo. Y a la hora de la verdad, en la plaza con la exigencia de la lidia, el toro demostró que era un político honrado y que la confianza puesta en él la iba a entregar dejándose el cuello abajo humillando de verdad y ofreciendo el triunfo en bandeja a un Eugenio de Mora desnortado. Y es que el manchego no vio claro lo mucho y bueno que le ofrecía el burel y navegó entre la desconfianza y la pulcritud sin cruzar la línea de la emoción entre el aguacero que caía en Pamplona en el momento de su faena. El toro ganó la partida pero nadie lo notó. La gente estaba más pendiente de refugiarse del agua que de ver la grandeza de la bravura y la casta. Y como los políticos buenos, que alguno hay, se fue al desolladero sin el reconocimiento por el servicio prestado a la Fiesta. “Diputado” es, hasta el momento, el toro de la feria. Y hay que decirlo bien alto.

Sus compañeros también ofrecieron embestidas y trabajo a los actuantes. Sin ir más lejos, el quinto, de nombre “Sevillano”, fue otro animal de gran clase en la muleta que humilló por el izquierdo para emborrachar a todos los tendidos de naturales. Pepe Moral, sin demasiado ajuste, dio alguno estimable pero sin llegar a cuajar una faena sólida equiparable a lo bueno que el toro le daba. Moral vendió bien la voluntariedad y tras un metisaca y una estocada fue premiado con una oreja de generoso otorgamiento. Antes, con el segundo, el sevillano no pudo hacer nada ante un toro que salió con todo de chiqueros pero acabó reventado por la puya criminal del picador. Lógicamente a la muleta llegó pidiendo el nicho. No se entiende que los toreros tengan ganas de triunfar y a la primera de cambio destrocen esa posibilidad de triunfo por la mano que mece la puya y por la no siempre acertada actuación de los de plata.

Eugenio de Mora y su cuadrilla también reventaron al primero. Un animal que no se comía a nadie pero que fue creciéndose ante la desconfianza de los hombres que tuvo delante.

Gonzalo Caballero cuidó más al tercero de la tarde, que llegó con una complicada y encastada embestida a la muleta. La inexperiencia del torero se mezcló con sus ganas y el madrileño realizó una labor en la que intentó buscar el punto de entendimiento con el toro, pero no lo encontró. En su haber está la forma de tirarse a matar. Quiso matarlo Caballero bien y se quedó en la cara del toro recibiendo una espantosa voltereta de la que salió con una cornada en el glúteo y un tremendo palizón. Siendo trasladado a la enfermería, el torero se repuso, y entre gritos de las peñas de ¡Torero, torero! salió a matar al Escolar recetando una estocada desprendida y necesitando dos golpes de descabello para atronar al toro que frenaron una petición de oreja al coraje demostrado.

No pudo matar al sexto tras estar siendo operado de la cornada que le afectaba al nervio ciático y Eugenio de Mora remató la tarde sin pena ni gloria con el animal más complicado del festejo.


Pamplona. Sábado 8 de julio de 2017. Feria de San Fermín. Toros de José Escolar, de buena presencia y juego dispar. 1º y 2º muy castigados en el caballo; 3º y 5º encastados; 4º bravo, encastado y repetidor; 6º complicado. Eugenio de Mora, silencio, ovación con saludos y silencio; Pepe Moral, silencio y oreja; Gonzalo Caballero, saludos camino de la enfermería. Entrada: Lleno en tarde lluviosa.
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