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Bilbao

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The memory is cruel

Plomiza tarde en Bilbao presidida por el recuerdo a Iván Fandiño. De no haber fallecido hace dos meses en Francia, el de Orduña habría toreado hoy. Alcurrucén no lidió su mejor encierro de la temporada, pero echó un importante cuarto, al que Curro Díaz cortó una oreja excesiva. Nulidad absoluta de Joselito Adame y corrección sin más de Juan del Álamo.

lunes 21 de agosto de 2017, 23:07h

Un paseíllo encabezado por tres toreros, aunque parezca imposible, puede estar incompleto. Esta tarde ha ocurrido en Vista Alegre. Sabido era por todos que Iván Fandiño estaba anunciado en esta corrida. Con el paso de las semanas, a pesar de la dureza que conlleva, se asimila su ausencia. Pero hubo que hacer un esfuerzo para no descomponerse cuando los de luces se asomaron al ruedo. Sonó el Agur Jaunak y, a continuación, rompieron los matadores hacia la presidencia bajo las notas del pasodoble que honra al matador recordado. Consideramos que Iván Fandiño, por su vida taurina y sus declaraciones, no era gran amigo de las ñoñerías. Podríamos escribir una crónica sentimental, incluso en segunda persona, pero la mejor manera de homenajearle será contar lo ocurrido con verdad y honestidad, dos cualidades asociadas a su toreo. Ese que puso en valor tantísimas tardes y con un amplio abanico de ganaderías y encastes. No como otros.

Curro Díaz se empleó muy poco con el primero de la tarde, que se frenó en el capote más de lo habitual en este encaste. Destacó, entre los hombres de su cuadrilla, Óscar Castellanos en el último par de banderillas. Brindó al cielo e inició doblándose con el animal, que tocó la muleta al igual que hizo en varias ocasiones durante las tres primeras series con la derecha. En ellas, el toro pasó sin humillar y Curro no siempre estuvo bien colocado. Con la mano izquierda, tras dos naturales ayudados, continuó con la muleta retrasada. Volvió a la derecha y, antes de entrar a matar, combinó trincheras y pases del desdén en los que este torero es consciente de su poderío. Tres pinchazos y estocada delantera y caída. Silencio tras aviso.

Hubo temple en el saludo capotero de Joselito Adame a “Gaitero”, que pasó por el caballo con más alegría de la monotonía habitual. Especialmente, Óscar Bernal estuvo correcto en el segundo de los puyazos. Seamos más exigentes todavía. Tras un quite de Juan del Álamo, corto y bello, hubo réplica por parte del mexicano por delantales. Ambos matadores adivinaron ciertas cualidades en el pitón derecho del toro. En banderillas, Miguel Martín dejó patente su profesionalidad con el capote. De Tomás López con los garapullos, mejor no decir nada. La muleta de Joselito Adame es excesivamente grande. No es la mejor carta de presentación. Encadenó cuatro tandas de derechazos muy parecidas entre sí, en las que no exigió al toro y se perfiló por demás. Desde el tendido alguien le cantó que se cruzara, pero ni caso. La pierna retrasada y la tentación de la noria aparecieron. Sonó la música y tomó la izquierda cuando el burel se apagó. A pesar de no ser un gran toro, dio opciones que el hidrocálido no aprovechó. Tras unos molinetes sin sabor y dos tandas por ambas manos se fue a por la espada. Pinchazo y sartenazo. Silencio.

Fue protestado el tercero por falta de fuerzas, pero el presidente Matías decidió que se quedara en el ruedo, probablemente por mostrar mayor clase que sus hermanos en el capote. El tercio de varas que protagonizó Juan Francisco Peña fue terrible. Hay que defender la realización de todas las suertes con su pureza. La calidad del burel le permitió a Juan del Álamo hilvanar faena, aunque siempre acusó el astado sus limitaciones. Fue a más y humilló, sobre todo por el pitón derecho en las últimas tandas. El torero fue inteligente, acertó en la colocación al perder pasos al toro en los inicios y siempre le mostró la muleta, a lo que el animal respondió. A pesar de sus esfuerzos, no terminó de conectar el de Ciudad Rodrigo con el público que, sin embargo, reconoció su labor al finalizar la faena. Estocada casi entera. Vuelta al ruedo.

Abanto el cuarto en su salida, poco bueno apuntaba “Cornetilla”. A esto se unía la deriva de la tarde. Pero la confianza en el comportamiento de este encaste hace a cada uno de los toros de procedencia Núñez impredecible. En la muleta, humilló y embistió por ambos pitones. Suena a tópico en Alcurrucén, pero literalmente puede decirse aquello de “fue a más”. Curro Díaz comenzó la faena con torería en el tercio y en las dos primeras tandas de derechazos se apreció la señalada virtud del animal. Hasta aquí se vio bien al torero. Pero al relajarse se olvidó de llevar al toro hasta el final, lo que combinó con cierto ventajismo al esconder la pierna. Con la izquierda se repitieron los enganchones y solo hubo un natural de calidad. Volvió al desmayo con la diestra y se quedó fuera de cacho. Antes de irse a por la espada, trató al animal con brusquedad con varios pases del desprecio. La espada resbaló en una banderilla al primer intento y, posteriormente, se le fue abajo. El toro murió rápidamente, lo que no permitió apreciar el defecto. Oreja.

Muy por encima del nivel medio estuvo la cuadrilla de Joselito Adame con el quinto. Bien Manuel José Bernal en el caballo y, con los palos, fueron obligados a saludar Miguel Martín y Fernando Sánchez. El toro, aunque tuvo clase, acusó falta de casta. A Joselito Adame le han cantado con demasiada insistencia su condición de figura mexicana y el injusto trato que ha sufrido en ciertos momentos, sobre todo tras cortar orejas en Madrid y en Sevilla. Hasta ahí de acuerdo. Es el primero de los toreros mexicanos y ha respondido en España. Pero de un tiempo a esta parte ha adquirido un vicio muy clásico entre los acomodados: le encanta torear con el pico de la muleta. Así lo hizo en diferentes tandas por ambos pitones, lo que resalta más con un toro que no fue el peor de la corrida. Que merecía más ajuste. Conste que esta advertencia no es ningún tipo de animadversión hacia el torero. Más bien lo contrario. Que sirva como toque de atención para aquel a quien le ha costado un enorme esfuerzo llegar a las ferias y que ha demostrado su valía en el pasado. Mató con un metisaca y una estocada entera baja. Ovación.

Se hacía pesada la tarde en el sexto, aunque el balance de premios de los tres toros anteriores apunte otra cosa. Algo no cuadraba. Los dos primeros tercios para Cara-sucia sucedieron sin más. En la muleta, el de Alcurrucén no terminaba de pasar al mismo tiempo que Juan del Álamo mezclaba aciertos y errores según ganaba o no terreno al toro tras cada muletazo. Cambió a la izquierda y, de uno en uno, no mejoró. Tampoco empeoró. Tras insistir y pasarse de faena mató tras un pinchazo y una estocada trasera, caída y tendida. Silencio.

Ya hemos insistido en lo tediosa que se ha hecho esta tarde. Alcurrucén ha tenido momentos más brillantes esta temporada, aunque nos alegra contemplar que se respeta la presentación que exige Bilbao. A Curro Díaz se le ha ido un toro con el que podría haber salido perfectamente a hombros. Mañana, primera tarde de gran expectación: El Juli, Perera en lugar de Morante y Roca Rey con toros de Jandilla.

Dice una bellísima y dura canción de Russian Red que la memoria es cruel. Como me ocurre con casi todo lo que Lourdes Hernández canta, estoy de acuerdo. Hoy se recuerda a Iván Fandiño, que no atravesaba su mejor momento, pero que tampoco rehusaba ningún compromiso. Me gustaría creer que la memoria no es cruel, que año tras año se le recordará. Que la memoria no mostrará su cara adversa, el olvido. Y que se honrará a Fandiño toreando sin ventajas, sin toros cuyas astas estén manipuladas y cuyo trapío sea el adecuado y no el de una becerrada. Pero nada malo ocurre si mostramos la cara más amarga de este asunto: la memoria es cruel.

Bilbao. Lunes 21 de agosto de 2017. Corridas Generales. Toros de Alcurrucén (de buena y pareja presentación, destacaron el 5º, con calidad pero falto de casta y, por encima de todos, el 4º, “Cornetilla”, de gran juego en la muleta). Curro Díaz (en lugar de Iván Fandiño, Q. E. P. D.), silencio tras aviso y oreja; Joselito Adame, silencio y ovación; Juan del Álamo, vuelta al ruedo y silencio. Entrada: Un tercio. Nota: Saludaron en banderillas Miguel Martín y Fernando Sánchez en el 5º toro.

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    Últimos comentarios de los lectores (1)

    2612 | Francisco G. - 22/08/2017 @ 16:28:22 (GMT+1)
    Ya lo dije en la crítica a Morante. Ferrera, Curro Diaz y Ureña. Por ahora los dos primeros, los únicos de Bilbao. Seguro que mañana Ureña nos alegra la tarde.
    Muy mal Alcurrucen. La verdad es que el año pasado fue un toston salgo el toro de Urdiales. En el dia de ayer todos los toros fueron a menos. Lo que no es normal en Alcurrucen. Porque son toros que no valen ni para el capote ni para el caballo pero si luego se vienen a arriba en la muleta.....pues mira como en Madrid gusta ver esos toros siempre que el torero sepa torearlos. El unico toro que se salvó fue el segundo de Curro Diaz. Gusta ver a Curro Diaz. Será bonita la tarde en Linares el Domingo que viene con Ponce y los ovidados Samueles.....Por ultimo decir, que la presentación de los toros fue fenómena. Por ahora todos los toros, como tienen que ser en cuanto a trapío. Los torrestrellas con casta, los alcurrucenes mansos y descastados. A ver hoy los Jandillas.....seguro que sale alguno con picante, aunque seguro que las "figuritas" dicen en sus declaraciones: "había que tragarle mucho para estar delante de él".

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