www.purezayemocion.com

Bilbao

Ponce: vencer y convencer
(Foto: Abc)

Ponce: vencer y convencer

Merecida puerta grande de Enrique Ponce, que tiene el hambre de quien comienza. Su faena eclipsó la actuación de sus compañeros. Cayetano pechó con el peor toro de la corrida. Esfuerzo de Ginés Marín con el último, al que cortó una oreja. Victoriano del Río echó una pobre corrida que, sin el triunfo del valenciano, se habría hecho muy pesada.

viernes 25 de agosto de 2017, 23:24h

Ni el ojo más crítico puede objetar lo ocurrido hoy en Vista Alegre. Enrique Ponce ha reventado las Corridas Generales con una actuación intensa que, bajo nuestro punto de vista, se vio refrendada con un estoconazo de libro. En otras ocasiones puede discutirse a este hombre. Pero ha vencido y ha convencido. Ha enseñado a otros que han pasado a lo largo de esta semana por la plaza de Bilbao lo que hay que hacer para mantenerse en lo más alto.

El primero ni humillaba ni terminaba de pasar, era un bloque de mármol. El de Chiva le dejó la muleta retrasada y, sin obligarle, consiguió dos tandas en las que sólo hubo pulcritud. Con la mano izquierda el animal ya pedía la muerte, por lo que se fue a por la espada. Insistió con la mano derecha como si no hubiera quedado claro el mensaje que transmitía “Endiosado”. Cantan el saber estar de Ponce con estos toros, pero mejor sería que, cuando se encuentra con uno de estos, supiera abreviar. En los tercios anteriores, Palomares picó muy trasero y, mientras Jocho puso cuatro banderillas, Jaime Padilla continuó en su línea descendente. Cayetano hizo un breve quite por verónicas. Media estocada trasera y tendida y un descabello. Silencio.

Cayetano quiso cerrar la polémica surgida el domingo con Ferrera respecto a las banderas españolas que lucían las banderillas. Era la ocasión perfecta, ya que el Rey Emérito se encontraba en los tendidos. Iván García se abstrajo del jolgorio para poner dos buenos pares pero algo traseros. Saludó junto a Zayas, inclinados más por el entusiasmo generado que por sus méritos. Recordó, en el brindis al monarca, a quienes nunca debemos olvidar, las víctimas de la barbarie terrorista. Pasó al toro por ambos lados de rodillas y, de esta manera, cerró con un pase de pecho. El de Victoriano del Río ya abría la boca en la primera serie al natural, que se le amontonó a Cayetano. Por el lado derecho metía la cara con clase, pero sin fuerza. Entendió mejor a “Gorrión” con la izquierda de uno en uno en dos tandas, especialmente en la segunda, con el toreo de frente y de correcta colocación. Tiró de raza con la mano derecha pero, probablemente, el terreno en los adentros no fue la mejor elección para un toro poco encastado. Cambió la espada simulada y probó suerte por la izquierda con la fórmula anterior. Con el consabido y feo saltito entró a matar en dos ocasiones. Pinchazo y estocada entera tendida. Ovación.

Se partió el pitón derecho el tercero y, en su lugar, se corrió turno y salió “Pudoroso”, que estaba reseñado como sexto. Derribó a Guillermo Marín en el primer envite al caballo. Se arrancó el toro en banderillas y entre Fini e Izquierdo se repitieron pares irregulares, destacando el último de este más por la ejecución que por la colocación. Jugó con la izquierda con dos series en los inicios y el burel respondió, sobre todo cuando la muleta fue cosida al hocico. Ya por el pitón derecho el animal se quedó a mitad de camino e, inexplicablemente, sonó la música. Al natural, otras dos tandas más, en las que destacó un natural despacioso. Aquí es donde debió arrancar el pasodoble y no antes. Continuó con la zocata y, de frente, se vio sorprendido pero, aun así, regresó por el mismo camino. Hubo un enganchón que destrozó la muleta y, aquí, la faena perdió parte de su argumento. Antes unas manoletinas con la espada de verdad, toreó con pulcritud por el lado derecho, aunque su oponente ya salía distraído. Intermitencia de Marín, que pinchó en tres ocasiones y necesitó de otros dos intentos con el descabello. Ovación tras aviso.

Perdió la mano en varias ocasiones durante los primeros tercios “Ebanista”, a quien Manuel Quinta puso el palo en el primer encuentro con el caballo. Se durmió en el peto, y para el segundo, el picador le invitó sin éxito a acudir a su llamada. Bien Mariano de la Viña con los garapullos, que clavó arriba en el último intento. Brindó Ponce al respetable y pasó al toro por ambos pitones. Metía la cara por abajo por la derecha pero hizo algo que no repitió a continuación, repuso. Aquí, en las rayas del tercio, mejoró sobre todo gracias a la mano de Ponce, que alargó cada una de las embestidas. Vio en la tercera con la diestra solo muleta y, así, llegó el momento de mayor intensidad de la tarde. Cambió al natural y, de uno en uno y sin obligarle, el toro entró pero transmitió mucho menos. Lo sacó más allá del tercio y hubo, además de una noria precedida por un pase desmayado, templados muletazos con la muleta retrasada y un cambio de mano para cerrar la tanda. Como en la anterior, terminó con el burel en las tablas. Un molinete y un cambio de mano para pasar a la izquierda con colorado agotado. Lo que sacó aquí solo está al alcance de este matador. El público estaba ya entregado. Se quedó entre los pitones y, de frente y con la muleta detrás del cuerpo, se excedió de metraje, pero aun así se veía al torero disfrutar. Y con él, todos los que contemplábamos lo que acontecía. Abaniqueo antes de irse a por la espada con algún grito de torero y la plaza en pie. Ejecutó la suerte de matar de manera impecable. Estocada entera. Matías sacó los pañuelos del tirón. Dos orejas.

Difícil momento el que vivió Cayetano, aquel que sucede a un triunfo fuerte. Técnicamente está a un mundo de sus compañeros, ha aprendido la profesión tarde. Pero tiene valor y lo demostró en el quite de Ronda. Iván García estuvo perfecto con el capote: no hizo correr al toro detrás de sus telas como acostumbran muchos de sus colegas de profesión, sino que enganchó al animal por delante y lo llevó toreado hasta el final. Son detalles que se agradecen. En ningún momento bajó la cara el de Victoriano del Río, que protestó cada natural que dio Cayetano en sus inicios. Por el derecho ya no disimulaba “Dulce” y, tras otra tanda, demostró ser el peor. Insistió el matador ayudado con la izquierda y, sin mejorar el resultado, se dobló antes de ir a por la espada. Aquí el toro demostró estar para pocas bromas. De nuevo, el dichoso saltito y dificultades para matar. Pinchazo, estocada casi entera delantera y tendida. Silencio.

Cuando salió el sexto, se entendieron las razones que le llevaron a ser sobrero. Menuda carita, entiéndase la polisemia. En banderillas perdió las manos, en parte por el cuarteo al que le sometió Punta, que clavó en el costado del animal. En su segundo intento, solo puso una. Qué bonito es hacer esta suerte con pureza y qué mal se practica por norma general. En los inicios evidenció, además de su falta de fuerzas, la penosa lidia a la que fue sometido. Intentó el matador ligar con la derecha en dos ocasiones y el toro no colocó mal la cara, sobre todo si la referencia es el anterior. Intentó enganchar en el hocico con la izquierda, exigió y el toro respondió cuando no sintió al torero en sus cercanías. Hubo algún enganchón y también perdió las manos el de negro. Con la derecha, y sin bajar la mano del todo, continuó por la buena senda en tres series más, con inteligencia. Muleta retrasada y toreo de perfil, efectivo. Cayó al suelo y, sorprendentemente, el pitón izquierdo no hizo por el tronco de Ginés Marín. Podía apreciarse la quemazón de la otra asta debajo de la oreja derecha. Regresó con vergüenza torera con la mano derecha para, a continuación, ir a por la espada. No se amilanó ante el éxito de su maestro, a quien había brindado. Estocada entera, trasera y atravesada. Oreja.

Enrique Ponce puso de acuerdo a toda la plaza. Triunfo sin discusión ante un toro al que solo él es capaz de cortarle dos orejas. Honradez de Cayetano que, aún sin estar al cien por cien de salud, acudió al compromiso de Bilbao. Con una técnica adquirida a tiempo, este torero habría tenido una carrera exitosa. Ginés Marín supo estar a las circunstancias en el último de la tarde. Otro, viendo el percal, se habría atragantado.

En los medios, a hombros, Ponce miraba al cielo. Se acordaba de Iván Fandiño. Hoy, al cerrar la crónica del viernes de las Corridas Generales, miro al lugar donde reposan las almas de quienes ya no están entre nosotros. Y te digo que me habría encantado escribirte en estos días un triunfo fuerte que bien merecías, Torero. Sit tibi terra levis.

Bilbao. Viernes 25 de agosto de 2017. Corridas Generales. Toros de Victoriano del Río (incluido el 3º bis, de justa presentación –el que hizo 6º, por debajo de Bilbao– y juego desigual. Palmas para el 4º en el arrastre). Enrique Ponce, silencio y dos orejas; Cayetano (que sustituía a José María Manzanares), ovación y silencio; Ginés Marín, ovación tras aviso y oreja. Entrada: Tres cuartos. Nota: Saludaron en el 2º en banderillas Iván García y Alberto Zayas. Presenció la corrida S. M. El Rey Emérito D. Juan Carlos I con parte de la Familia Real.

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (3)    No(0)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti

Foro asociado a esta noticia:

  • Ponce: vencer y convencer

    Últimos comentarios de los lectores (1)

    2620 | Francisco G. - 26/08/2017 @ 01:08:55 (GMT+1)
    Joder con Ponce!!!!! Con la de toreros que han pasado esta semana por bilbao....y que tenga que ser Ponce....quien abra la puerta grande!!!!! Y con merecimiento. Igualito, igualito que Madrid. Y como dije entonces: Chapò por Ponce. El unico torero que sabe donde esta y lo que tiene que hacer. Porque yo me pregunto: qué piensan las figuras? Que piensan esos toreros apadrinados? Que piensan los jovenes? Que piensan los ganaderos? Como todos nosotros......no sabemos ni donde estamos......el que parece saber donde esta...y lo que hay que hacer es Ponce.....la gente de mi pueblo somos asi.....ajola que yo a su edad tenga las cosa tan claras.

  • Normas de uso

    Esta es la opinión de los internautas, no de Pureza y Emoción

    No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

    La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

    Tu dirección de email no será publicada.

    Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.