www.purezayemocion.com
Luces y sombras en Céret 2019
Ampliar
(Foto: Andrew Moore)

Luces y sombras en Céret 2019

Feria marcada en lo positivo por el histórico triunfo de Máxime Solera en la novillada de Monteviejo y por la encastada y peligrosa corrida de Saltillo. Lo negativo fue para Juan Luis Fraile en una corrida para el olvido tanto en presentación como en comportamiento.

martes 23 de julio de 2019, 16:43h

Un año más nos fuimos a disfrutar de la feria de Céret, lugar emblemático para los aficionados al toro. Ahí nos encontramos, tal y como dijo en una ocasión el ganadero Joaquín Moreno Silva refiriéndose al público que acude a Céret, con “los más locos de los locos”. La feria sobre el papel se presentaba interesante, compuesta por el tradicional esquema de dos corridas de toros vespertinas y una novillada matinal. Desafortunadamente, no fue todo tan positivo como aficionados y organizadores deseaban. Céret 2019 tuvo sus luces y sus sombras.


Sábado 13 de julio. Corrida de Juan Luis Fraile.
Sin duda estamos aquí ante el mayor borrón de la feria. Una tarde para olvidar. Repetía Fraile tras lidiar el año pasado una seria, exigente y encastada corrida en la que sobresalió “Sortijero”, probablemente uno de los toros más encastados de la temporada (fue premiado con la vuelta al ruedo).

Pero en esta ocasión las cosas fueron muy diferentes. Empezando por la deficiente presentación de los toros salmantinos. Seis toros, un único cinqueño, desiguales aunque aceptablemente armados de cabeza en general, pero sin remate ni cuajo (flacos).

A ello hay que añadir que el segundo de la tarde (el único cinqueño) salió con una cornada al ruedo, hecho difícilmente aceptable para el aficionado de Céret que no sólo exige la integridad absoluta del toro en sus defensas y condiciones físicas sino que, además, como la mujer del César, lo parezca.
Sobre la cornada, la cual se puede ver en la foto anterior, mucho se ha especulado. Algún aficionado (en el blog aludido en el pie de foto anterior toreoenredhondo.com un espectador en la sección de comentarios así lo manifiesta) incluso ha llegado a decir que le pareció que el toro llevaba la herida cosida y ésta se abrió al moverse el animal con violencia en el ruedo. Creemos que dicho hecho no era así y nos hemos puesto en contacto con la ADAC para aclarar dicho detalle, tal y como expondremos en las próximas líneas.

Además del toro con la herida que fue devuelto y sustituido por un sobrero imponente de Peñajara, salió en último lugar un toro pequeño, cariavacado y sin trapío alguno, que sólo tenía un testículo y por eso tal vez tenía aspecto de capón.

Al parecer ese toro no estaba previsto que se lidiase pero finalmente saltó al ruedo por problemas con el toro titular. Lo cierto es que es un hecho relevante, pero cuando se carga un toro en la finca y se lleva a la plaza se está aceptando la posibilidad de su lidia.

Ante la situación referida, nos hemos puesto en contacto con la ADAC, la cual a través de su presidente François Garrigue nos ha manifestado (se cita de forma literal, tan sólo traduciendo de la manera más fidedigna posible del catalán original al castellano) lo siguiente:

“El número 46 de Fraile, el que salió con la herida, por lo cual fue cambiado, no fue cosido. No veo nuestro interés en hacerlo. Además, tampoco veo como en los corrales de nuestra plaza se podría haber hecho puesto que no tenemos instalaciones (mueco) y había toros apartados por todas partes por las peleas entre ellos debido a los temporales (lluvias) de principio de semana. Sobre la herida, si nosotros hubiésemos sabido la existencia de la misma hubiésemos cambiado el toro por un sobrero. Aseguramos el toro y de esa manera no tenemos ninguna duda. El toro nos gustaba por su “tipo”, a pesar de que cerraba la cara (los cuernos). Era el que estaba más entipado en Fraile antiguo. Además tenía cinco años, virtud que valoramos. El toro tenía a principio de semana un varetazo en la piel, el cual se cerró solo. No tenía nada desde el miércoles, antes del reconocimiento se había cerrado y no estaba hinchado. Un análisis visual de nuestro veterinario nos confirmó que no tenía nada que pudiese perjudicarle en la lidia. Se enchiqueró pues sin ninguna herida. Al salir a la plaza vimos todos la herida que probablemente se abrió saliendo del chiquero, al friccionar la piel con la pared del pasillo. Al salir del chiquero los toros giran a derecha, costado de la herida, y rozan con la pared. O tal vez se le abrió al galopar.

Asimismo, para completar la información informamos que también teníamos visto (y reseñados) más toros:

- El número 12, que se rompió el cuerno en febrero.

- El 35, cárdeno, que fue rechazado al embarcar por perder las manos.
- El 15, que la mañana de la corrida tuvo una herida grave en un costado (muy hinchada).
Sobre el tema del 49 (el sexto) nos hemos equivocado por el deseo de lidiar la corrida completa, decisión tomada unos minutos antes del sorteo al ver la herida del 15.

Añadir que durante la semana los toros comían poco, hecho constatado el día 15 con la comprobación de la excesiva comida que se había acumulado en los corrales. Perdieron mucho. Sobre todo el 49, que ya no iba muy fuerte”.


Desde aquí agradecer a la ADAC, a través de su presidente, la atención y las informaciones manifestadas así como su voluntad de transparencia.

Una vez dicho lo anterior y siguiendo con la valoración del festejo hay que decir que la corrida fue en conjunto blanda, escarbadora y mansa. Recibió quince puyazos. Ninguno de los encuentros fue para el recuerdo, destacando algo más el tercero, “Caña”, que se arrancó al caballo con alegría. Los toros fueron de más a menos en sus encuentros con el picador.

Resaltar el sobrero de Peñajara, toro que acometió al capote con emoción y transmisión. Realizó un juego discreto en varas (tres puyazos) y saliendo suelto en el último de los encuentros. En la muleta extrañamente se orientó, tal vez tuvieron algo que ver las dudas y la escasa firmeza que presentó su matador, Iván Vicente.

Por lo que respecta a los toreros, se enfrentaron a los toros los matadores Javier Castaño (en su vuelta a Céret), el citado Iván Vicente y Joselillo.

Señalar que tuvimos que esperar hasta el quinto toro para ver un natural sin la ayuda de la espada abriendo el pico de la muleta. Además, creemos que de manera injustificada. Castaño y Vicente en sus primeros ni lo intentaron por la zurda. Joselillo en el tercero se puso, pero desistió sin que el toro ni siquiera embistiese ni una sola vez. En el cuarto Castaño lo pasó por la izquierda, pero abriendo la muleta con el estoque simulado y tirando líneas. Y, finalmente, en el blando, noble y soso quinto, Iván Vicente nos aburrió pesadamente con un sinfín de insulsos pases tanto por la derecha como por la izquierda (sin la ayuda). También se pondría Joselillo por la izquierda sin la ayuda en el sexto.

El hecho referido da una idea de lo que fue la tarde. Así que para no aburrirles concluiremos simplemente refiriéndonos a la labor de los matadores mencionados de manera telegráfica: Javier Castaño, técnico y precavido no cruzó nunca la línea. Iván Vicente, desubicado, creemos que él, como nosotros, no sabía qué diablos hacía en Céret. Joselillo, dispuesto y voluntarioso, aunque algo acelerado. Echó siempre la “pata p’alante”.

En las cuadrillas destacó la de Javier Castaño, picando Tito Sandoval en su reconciliación con Céret y banderilleando Joao Ferreira, intentando hacer las cosas bien aunque para nuestro gusto de manera demasiado acrobática.


Domingo 14 de julio. Novillada de Monteviejo.
Después de la tormenta casi siempre suele salir el sol, y taurinamente así fue. El domingo por la mañana se lidió una imponente, seria y astifina novillada de Monteviejo en la que el protagonista indiscutible fue el novillero francés, afincado en Barcelona, Maxime Solera.

A Maxime Solera ya se lo presentamos aquí (https://www.purezayemocion.com/noticia/5110/novilleros/maxime-solera:-se-quien-soy-y-se-quien-quiero-ser.html) en su primer año de novillero con caballos en el que dejó una grata impresión en su paso por Céret. Pero lo cierto es que lo realizado el domingo por la mañana es difícil de superar. Quién le iba a decir al chico que veraneaba en Port-Vendrés (pueblo cercano a Céret, del cual es parte de su familia), y que hasta hace poco acudía a la feria de Céret con su padre para ver las corridas desde el tendido, que conseguiría descerrajar la puerta grande de la plaza de toros inexpugnable que tan bien conoce. Dos orejas le cortó Solera al sobrero de Urcola, primer novillero en la historia de la ADAC en conseguir dicho hito. Y el primero desde que lo hiciese en 1979, hace cuarenta años, Richard Millan a un novillo de Sotillo Gutiérrez, en una plaza entonces preADAC, festiva y dadivosa regentada por Simón Casas, que poco tiene que ver con la actual (nos lo explicaba la propia ADAC aquí https://www.purezayemocion.com/noticia/3033/actualidad/modelo-gestion-ceret-toros-francia.html). Pero no adelantemos acontecimientos.

La novillada de Monteviejo estuvo irreprochablemente presentada, bien armada y con cuajo, ofrecía un imponente trapío. Más en Encinas que en Barcial, cosa que se veía en las finas hechuras. Para los interesados en la genealogía sobre el equilibrio Encinas-Barcial que compone el encaste Vega-Villar va dedicada la siguiente información: Primer novillo, puro Encinas; segundo novillo, madre Barcial y padre Encinas; cuarto novillo, padre Barcial y madre Encinas; quinto novillo, completamente Barcial; y, sexto Encinas.

La novillada ofreció un juego discreto en varas, reservados en la muleta, mirones, orientados y duros para morir. Diferente fue el sobrero de Urcola, también propiedad de Victorino. Fino de cabos, fue tan blando como alegre y noble.

Al sobrero de Urcola lo cuajó en una faena perfecta técnicamente Máxime Solera después de ir dos veces a puerta gayola. La primera, con el novillo titular, se vio atropellado llevándose un golpe violentísimo en el pecho. El animal acto seguido se rompió el pitón contra el burladero. Por ello salió el sobrero de Urcola, al cual consiguió “esquivar” Solera de nuevo a puerta gayola echando el cuerpo a tierra. Le siguió luego la lidia perfecta de su cuadrilla. Lidiando Omar Guerra, banderilleando Fernando Casanova y Modesto Carrascosa y picando Pepe Aguado, que midió al novillo en tres encuentros breves, en el sitio y tras mover excelentemente el caballo (¿lo ven como si quieren lo saben hacer bien?).

Si todo fue hecho a favor del novillo en su lidia en los primeros tercios, lo mismo hay que decir respecto al último. Solera, excesivamente despatarrado para nuestro gusto, citó ya de inicio a su novillo desde el centro del ruedo dando distancia con la muleta adelantada para esperarlo, embarcarlo con la panza del engaño y ligar en tandas cortas, sin retrasar la pierna de salida. Y con ello llegó la emoción que trae la verdad, la entrega y la honradez.
Luego dio tiempo, respiro y distancia para volver a cuajarlo en varias tandas por la derecha en las que el novillo volvió a galopar con entrega. Después, la zurda, con la que la faena bajó algo de intensidad pese a dejar algún natural de buena factura mostrando el novillo su buen recorrido, nobleza y humillación por ese pitón. Acabó con otra tanda con la derecha, en la que el utrero ya dio muestras de fatiga, para entrar a matar de forma tan espectacular como heterodoxa, cogiendo la espada con su mano izquierda (Solera es zurdo) y sin muleta. Se encunó el francés y salió disparado hacia arriba cayendo milagrosamente de pie tras dar una vuelta en el aire (ver para creer). La espada cayó arriba aunque algo trasera por lo que el novillero tuvo que descabellar. Tras petición mayoritaria fue premiado con dos orejas, un hito histórico en la exigente plaza francesa, tal y como ya decíamos antes.
Su segunda faena fue más ajustada a la personalidad y gusto de la plaza ceretana y del que esto escribe. Era el suyo un novillo claramente Encinas, fino de hechuras, y con la bajada típica a modo de corte tras el morrillo. Reservado, mirón y orientado de comportamiento le costaba embestir. Hizo un discreto papel en el caballo tras una muy mejorable labor del picador Sangüesa (dos puyazos). Solera tiró de técnica, aguante y valor para arrancarle un puñado de derechazos meritorios y emocionantes a base de esconder la muleta, ofrecer los muslos y ganar el paso a pitón contrario, citando, cargando la suerte y tirando del novillo con templanza, mando y mano baja.

Mató de una buena estocada al encuentro descabellando en dos ocasiones y dando una vuelta al ruedo. Yéndose al final del festejo a hombros de su gente llegadas desde Barcelona y el Vallespir hasta la casa de uno de sus mejores amigos, sita en el propio Céret, lugar en el que se había vestido.

Por el contrario, no podemos decir lo mismo de sus compañeros de cartel. Carvallo, pese a cumplir con gran diligencia y compañerismo con su labor de jefe de lidia, nos decepcionó porque sabemos de su capacidad. Nos pareció que estuvo frío, algo precavido de más y tan técnico como ventajista (abusando de pico). A Aquilino lo vimos superado, sin sitio, con escaso mando y a merced de los toros. Cierto es que topó con un complicado lote, al que no supo lidiar ni torear. Salió por su pie milagrosamente después de ser prendido en varias ocasiones.


Domingo 14 de julio. Toros de Saltillo.
La de Saltillo fue una corrida de toros más seria que un notario o que un magistrado de la Sala Segunda del Tribunal Supremo (ahora tan de moda). De trapío imponente como de peligroso comportamiento. Llamaba la atención que todos los toros eran cinqueños y que cinco de los seis tenían cinco años para seis (cumplían este año, en escasos meses, los seis). Vaya desde aquí nuestra enhorabuena a la ADAC y al ganadero por la preparación de la corrida.

La corrida fue mansa, encastada, orientada, seria y peligrosa. Y, principalmente, destacamos que tuvo una cosa muy difícil (que se ve en contadísimas ocasiones) y que creemos que en la actualidad tal vez puede ser lo que más interese al aficionado torista que se da cita en una plaza como la de Céret: PODER.
Especialmente la primera parte, los tres primeros toros junto con el buen papel de los matadores llevó a la corrida a un nivel muy alto de interés, atención y lucimiento. Atención máxima en los tendidos y el corazón en un puño.

Desafortunadamente, dicha intensidad no se mantuvo en el cuarto y quinto, algo escasos de poder, raza y celo (aunque igual de mansos que sus compañeros) volviendo el interés en el manso, peligroso e imposible sexto. La corrida en el caballo no empujó, salvo alguna “rabieta” de manso encastado en el primer puyazo. Fueron veintiuna veces al caballo. Se volvió a descontar el ganadero Moreno Silva, ¡y ya van dos veces en Céret que le pillamos, Don Joaquín! Él decía en Twitter que la corrida había recibido de media cinco puyazos por toro. Como los apuntamos sirva para su información lo siguiente: primero dos puyazos; segundo, tres puyazos; tercero, tres puyazos; cuarto, tres puyazos; quinto, tres puyazos; y, sexto, dos puyazos y cinco picotazos.

Fue pésimamente picada y lidiada (los toros se resabian) salvando de la quema a la cuadrilla de Gómez del Pilar que dio una gran tarde de toros. Y fue complicadísima de banderillear, arrancándose los toros como alma que lleva al diablo cada vez que veían un banderillero sin capote y apretando persiguiéndoles para dentro hasta la boca del burladero.
Hacemos aquí un “alto” en la crónica para señalar dos cosas para nosotros incomprensibles que ocurrieron en Céret. La pitada al picador de Gómez del Pilar, Pepe Aguado, cuando sale al centro del ruedo en busca del sexto toro para picarlo (toro manso que huía del caballo). Entendemos que dicha valerosa actitud debe ser motivo de aplauso y no de protesta. Y la pitada a Juan Cantora, tercero de la cuadrilla de Robleño, por intentar apuntillar al cuarto toro por detrás. Práctica para nosotros adecuada puesto que entendemos que la puntilla no es una suerte del toreo sino una labor de matarife (toro echado en el suelo y con la espada metida). Oiga, si queremos que sea una labor de “torero”, que apuntillen al toro de pie y sin la espada metida. Por lo que entendemos que no deben regir en la puntilla los principios de ir de frente que rigen en la labor de torear. Además, que siempre ha sido así, hay centenares de imágenes que lo acreditan (y sigue siendo así en América).
En la muleta los toros fueron complicados, orientados, duros y peligrosos acabando muchos cerca de la puerta de chiqueros. El cuarto y quinto, más insulsos, pasaban por la muleta con algo de nobleza y escaso celo.

Como bien decíamos, los toreros estuvieron muy bien en la primera parte de la corrida. Robleño plantó cara a su primero de manera inteligente, entrando y saliendo de la tanda a pitón contrario, dejando muletazos templados. Cortés, nos sorprendió muy gratamente. Estuvo firme con su complicado primero aunque en los inicios pretendió “destorear” como de costumbre de manera algo imprudente, queriendo ligar en la pala y descargando la suerte. Le avisó el toro diciéndole que no lo iba a permitir. Lo entendió rápido el de Getafe y se puso en el sitio, librando honesta batalla. Y, Gómez del Pilar, dejó los mejores momentos de la tarde en su torerísimo comienzo de faena al tercero, con mando, de rodilla genuflexa. Y en sus meritorios pases posteriores, dándolos frente, bien colocado y pretendiendo llevar al toro atrás.

La segunda parte la corrida bajó de interés. A Robleñó se le vieron las ventajas en un toreo sobre las piernas a un toro que a nuestro juicio era un “pan sin sal”, escaso de poder y casta. Y peor fue con el que se encontró Cortés en quinto lugar, un toro que pasaba por la muleta con la cara alta, desinteresado, escaso de celo y raza. La tarde volvió a prender en interés con el peligroso manso y encastado sexto. Imposible de torear según los cánones modernos, pero con el que la cuadrilla de Gómez del Pilar estuvo valiente dejando uno de los momentos para recordar de la feria.

Y así acabó una feria de Céret 2019, que pese al mal inicio dejó un buen sabor de boca al aficionado “torista”, con la sensación que tantos kilómetros, tantos esfuerzos y a veces decepciones, valen la pena por un día de emociones como el vivido el domingo. Un día de toreros valientes y toros encastados.


Por Joan Adell Mas
Aficionado
Abogado
Leer más artículos de este autor

¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (14)    No(1)
Compartir en Google Bookmarks Compartir en Meneame enviar a reddit compartir en Tuenti


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Pureza y Emoción

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.